REHABILITACIÓNNEUROLÓGICA
- Afasia y dificultades del lenguaje
- Atención y otras funciones cognitivas
- Daño cerebral adquirido
- Recuperación funcional en la vida diaria

Una herramienta complementaria dentro de un abordaje terapéutico individualizado.
La estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS) es una técnica de neuromodulación cerebral no invasiva que utiliza corrientes eléctricas de muy baja intensidad para modular la actividad de determinadas redes cerebrales.
Se trata de una técnica indolora, segura y bien tolerada, utilizada en distintos ámbitos de la rehabilitación neurológica y la salud cerebral.
En Neurobidea entendemos la tDCS como una herramienta complementaria, no como un tratamiento milagroso ni universal. Por ello, la utilizamos únicamente cuando consideramos que puede aportar valor real dentro de un plan terapéutico individualizado.
No es una solución por sí misma: es un acompañante, un empujón que ayuda a afianzar las conexiones que se están trabajando en la rehabilitación. Por eso la combinamos con otros tratamientos.
No todas las personas son candidatas ni en todos los momentos clínicos tiene sentido aplicarla.
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La tDCS es una de las técnicas de neuromodulación más estudiadas, con miles de estudios publicados y una evidencia que no deja de crecer. Las guías internacionales la consideran eficaz o probablemente eficaz en varias indicaciones.
Un paso importante: en 2025, la FDA estadounidense aprobó por primera vez un dispositivo de tDCS para el tratamiento de la depresión en adultos.
Niveles según la guía basada en la evidencia de Fregni y cols. (2021). Que exista evidencia no significa que todas las personas vayan a beneficiarse: siempre valoramos si tiene sentido en tu caso concreto.
La estimulación se realiza mediante unos electrodos colocados sobre zonas concretas del cuero cabelludo. La mayoría de personas describen sensaciones leves y transitorias como:
La sesión se realiza mientras la persona permanece despierta y relajada. En muchos casos, se combina con tareas motoras, cognitivas o rehabilitadoras para potenciar el efecto terapéutico.





En estas situaciones hay estudios prometedores y la investigación avanza, aunque todavía no permite una recomendación firme. Las valoramos caso a caso, siempre como complemento de otro tratamiento.
Importante: que exista evidencia científica en una condición no significa automáticamente que todas las personas vayan a beneficiarse. La indicación depende de múltiples factores: evolución clínica, objetivos, tratamientos simultáneos, estado general y momento terapéutico.
En Neurobidea no entendemos la tDCS como un servicio aislado al que una persona “viene a ponerse corriente”.
Nuestro enfoque parte de una valoración clínica global. Si consideramos que la estimulación puede ayudar a potenciar un proceso de recuperación o intervención ya en marcha, la incorporamos como una herramienta más dentro del tratamiento.
Cuando hay un médico que sigue tu caso (neurología, psiquiatría u otra especialidad), le pedimos su conformidad antes de empezar, para asegurarnos de que la tDCS encaja con tu tratamiento.
Nuestra experiencia nos dice que suele tener más sentido cuando forma parte de un enfoque activo e integral.
Analizamos la situación clínica, objetivos terapéuticos, antecedentes y momento evolutivo.
Determinamos si la tDCS puede tener sentido o si existen otras estrategias más prioritarias.
No trabajamos con protocolos rígidos o universales. La frecuencia y número de sesiones dependen del objetivo terapéutico y de la respuesta observada.
Monitorizamos evolución, tolerancia y utilidad clínica real.
Resolvemos algunas de las dudas más habituales antes de valorar si este tratamiento puede tener sentido en cada caso.
La tDCS no es una pseudoterapia ni un tratamiento milagroso.
Es una de las técnicas de neuromodulación más investigadas. Las guías internacionales la consideran eficaz en la depresión y probablemente eficaz en el dolor neuropático, la fibromialgia, la migraña, el Parkinson o la recuperación motora tras un ictus, y en 2025 la FDA estadounidense aprobó por primera vez un dispositivo de tDCS para la depresión. Aun así, el beneficio puede variar mucho según el objetivo terapéutico y la situación de cada persona.
Nuestra postura es prudente: puede resultar útil en algunos casos, poco relevante en otros y no siempre está indicada. Por eso no la recomendamos de forma indiscriminada ni como solución aislada.
No.
Ambas son técnicas de neuromodulación cerebral no invasiva, pero funcionan de forma diferente.
La tDCS utiliza corrientes eléctricas suaves de muy baja intensidad y suele integrarse bien dentro de procesos de rehabilitación o intervención terapéutica.
La TMS (estimulación magnética transcraneal) utiliza campos magnéticos, requiere equipamiento más complejo y dispone de algo más de evidencia en determinadas situaciones concretas, especialmente algunos casos de depresión resistente.
En Neurobidea trabajamos actualmente con tDCS, no con TMS.
No todas las personas son candidatas y no en todos los momentos clínicos tiene sentido plantearla.
En Neurobidea no entendemos la tDCS como un tratamiento estándar al que una persona acude directamente, sino como una herramienta complementaria que puede incorporarse si creemos que realmente puede aportar valor dentro de un plan terapéutico individualizado.
La decisión depende del motivo de consulta, objetivos terapéuticos, evolución clínica, tratamientos simultáneos y situación global de cada persona.
Si tienes un médico que sigue tu caso, le pedimos su conformidad antes de empezar. No es un trámite: queremos asegurarnos de que la tDCS encaja con tu tratamiento y de que no resulta contraproducente.
También revisamos contigo las contraindicaciones, como implantes metálicos en la cabeza, algunos dispositivos electrónicos o lesiones en la piel de la zona.
Depende.
Algunas personas describen cambios tempranos, mientras que otras necesitan varias sesiones para empezar a notar mejoría y otras no obtienen un beneficio clínicamente relevante.
Por eso evitamos generar expectativas poco realistas y revisamos de forma continua si el tratamiento está teniendo utilidad real en cada caso.
No trabajamos con protocolos universales o cerrados.
El número de sesiones depende del objetivo terapéutico, el momento clínico, la evidencia disponible y la respuesta observada durante el proceso.
En algunos casos puede plantearse un número reducido de sesiones y en otros un programa más estructurado. Siempre explicamos previamente el planteamiento recomendado.
La valoración inicial cuesta 30 € y cada sesión de tDCS, 45 €.
Si ya estás en tratamiento en Neurobidea y la tDCS se integra en ese trabajo, no se cobra como un extra; solo tiene coste propio si se hace como sesiones aparte, en paralelo a tu tratamiento habitual.
Al tratarse de una intervención individualizada, no existe un precio cerrado, ya que el número de sesiones puede variar según el diseño del tratamiento y la evolución observada.
Antes de iniciar el proceso, explicamos con claridad la propuesta terapéutica recomendada y las condiciones asociadas.
Sí.
La tDCS suele requerir cierta continuidad para poder valorar adecuadamente si está aportando utilidad clínica real.
Por ello, los programas tienen un mínimo de 10 sesiones. Si se interrumpen por decisión propia, sin que haya una contraindicación o una complicación, se abona el 50 % del programa diseñado (por ejemplo, 5 sesiones en un programa de 10, aunque se haya dejado en la tercera). Así evitamos procesos demasiado breves que no permitan valorar resultados de forma adecuada.
Todas las condiciones se explican previamente antes de comenzar.
Es una técnica segura y bien tolerada. En los estudios que han revisado decenas de miles de sesiones con los protocolos habituales no se han descrito efectos adversos graves.
Los efectos secundarios más frecuentes suelen ser leves y transitorios:
En caso de duda, adaptamos el protocolo o reevaluamos la indicación.
No.
La mayoría de personas describen únicamente una sensación leve de hormigueo, calor o picor al inicio de la sesión, que suele desaparecer rápidamente.
La intensidad utilizada es muy baja y no resulta dolorosa.
Sí.
Antes de iniciar el tratamiento explicamos de forma detallada el procedimiento, posibles beneficios, limitaciones, efectos secundarios y contraindicaciones.
Todas las personas firman un consentimiento informado específico, siguiendo criterios de seguridad y buena práctica clínica.
De hecho, es lo más habitual.
Nuestra experiencia nos dice que la tDCS suele tener más sentido cuando forma parte de un enfoque activo e integral, combinándose con fisioterapia neurológica, neuropsicología, terapia ocupacional u otros tratamientos rehabilitadores.
No solemos entenderla como una intervención aislada, sino como una herramienta complementaria dentro de un proceso terapéutico más amplio.
También te lo diremos.
Nuestra filosofía es recomendar la tDCS únicamente cuando pensamos sinceramente que puede aportar algo útil. En algunos casos creemos que existen otras estrategias más prioritarias o adecuadas, y preferimos explicarlo con honestidad.
Cuéntanos tu situación y valoramos contigo si la tDCS puede aportar algo útil. Si no creemos que sea adecuada, también te lo diremos.