INTEGRACIÓN SENSORIAL

En ocasiones, escuchamos información acerca de tratamientos sensoriales, estimulación sensorial, integración sensorial...


Pero, ¿sabías que no son lo mismo?


¿De qué hablamos cuando hablamos de Integración Sensorial?

La Integración Sensorial es un proceso neurológico automático a través del cual nuestro cerebro interpreta y responde a la información que le llega a través de nuestros sentidos. El cerebro usa esas sensaciones para formar percepciones, comportamientos y aprendizajes. Los sistemas sensoriales que popularmente conocemos son cinco: olfato, gusto, vista, audición y tacto. Pero existen otros dos sistemas sensoriales: el sistema vestibular y del sistema propioceptivo.

La información recogida a través de los siete sistemas sensoriales es enviada a nuestro cerebro, donde se registra e interpreta, es decir, se le da sentido y se organiza. Nosotros observamos una conducta que es la respuesta que nuestro cerebro nos envía ante una sensación. Y esa respuesta puede ser una respuesta adaptada a las demandas del entorno o una respuesta o conducta incorrecta.

Podemos encontramos que estos procesos neurológicos no funcionan de la manera adecuada y vemos niños en los que su conducta y su participación en la vida diaria se ve afectada.

¿Qué puede ocurrir cuando no proceso bien la información proveniente de los 7 sentidos?

  • Reacciono con mala conducta.

  • Parece que me porto mal y mis padres no me entienden.

  • Tengo problemas de atención y memoria

  • Dificultades en la lecto-escritura.

  • No hablo correctamente.

  • No se cómo jugar.

  • No soy capaz de seguir las normas de un juego.

  • Muestro dificultades en las relaciones sociales.

Entonces, ¿qué son los problemas de integración sensorial?


Son una alteración de uno o más de nuestros sentidos, en uno o más de los procesos que vamos a mencionar a continuación:


  1. Registro: el estímulo llega a nuestro cuerpo, y lo captamos con el órgano receptor. Por ejemplo: un sonido, lo registramos a través del oído. Sin embargo, algunos niños parece que no registran algunos de los estímulos y observamos que no hacen caso a los papás o a sus profesores cuando los llaman. Estos niños con dificultades pueden tener registro bajo y no se dan cuenta de que los están llamando ("como nosotros cuando estamos medio dormidos"). Entender esto, nos puede hacer comprender mucho mejor los problemas que pueden tener estos niños en su vida diaria.

  2. Modulación: consiste en regular el estímulo que nos llega. Nuestro cuerpo tiene que ser capaz de regular la intensidad de todos los estímulos que nos llegan. Por ejemplo, escuchamos un sonido, lo habitual es no oírlo ni demasiado fuerte que nos moleste, ni demasiado bajito que no lo percibamos. Esto puede depender en parte de nuestro nivel de alerta. Hay veces que nos hablan cuando estamos muy concentrados o medio dormidos y no nos enteramos, pero cuando nos hablan de la misma forma y estamos nerviosos parece que nos hablan mucho más fuerte.

  3. Discriminación: en un sonido podría ser el diferenciar los tipos de voces. Saber quién nos está hablando sin verle la cara, por los matices del sonido.

  4. Respuesta: cómo respondemos al estímulo. Si nos han preguntado “¿qué tal?”, y todo el proceso ha ido bien, nuestra respuesta adaptada debería ser contestar a la pregunta: “bien”, o “mal”, o alguna variante.


No todas las conductas que observamos tienen el mismo origen. Debemos pararnos a observar el por qué de las respuestas. Para saber qué está pasando, tenemos que volver al proceso y saber dónde concretamente se está fallando. ¿No registra el estímulo? ¿No lo modula? ¿O no sabe discriminarlo y elaborar una respuesta adaptada?


Por ejemplo, si tenemos una perforación del tímpano, tendríamos un problema en el registro del sonido, y tendríamos que acudir a un otorrinolaringólogo. O si vemos borroso, tendríamos un problema en el registro de las imágenes, entonces iríamos a un oculista para asegurarnos de que el niño ve correctamente.


Siguiendo con el ejemplo del oído, ¿qué sería un problema de modulación? Percibir los sonidos como si fueran mucho más altos de lo que en realidad son. Esto se ha observado mucho en las personas con TEA. Algunas personas se tapan los oídos en sitos donde hay mucha gente, ya que esto les hace mantenerse tranquilos al evitar ese estímulo que les resulta desagradable, incluso doloroso.


"Quizás para nosotros no es molesto un sonido concreto, pero imaginaos estar escuchando ese sonido 5 veces más fuerte. Nosotros también nos taparíamos los oídos"


Siguiendo con otro ejemplo, nos vamos a poner en la piel de los niños con hipersensibilidad táctil: estos niños sienten mucho el tacto, y les duele que alguien los toque (aunque a nosotros nos parezca una caricia). La respuestas que pueden tener estos niños son:

  • Voy a atacar, morder, empujar, pellizcar porque así yo controlo cuándo me vas a tocar.

  • Me voy a alejar de todo el mundo y así nadie me tocará (aislamiento social).

Seguramente todos conocemos a una persona cercana a la que no le gusta pisar la arena de la playa. En ocasiones, no supone un momento agradable, incluso muchos niños lloran cuando se sienten sucios y registran con una mala sensación estar llenos de arena. Por ello, algunos estímulos que resultan desagradables, no debemos imponerlos ni introducirlos de manera forzosa.


Vamos a poner un último ejemplo algo más complicado, esta vez con el Sistema Vestibular, el del equilibrio. Cuando existe un problema en cualquier parte del proceso, vamos a tener dos tipos de respuestas, o de conductas:

  • Niños que se mueven mucho, parecen inquietos y con una gran actividad.

  • Niños que no se mueven nada, que tienen miedo al movimiento, no quieren subirse a los columpios ni a cosas que están en alto o se mueven demasiado, como una tirolina.


Los Terapeutas Ocupacionales son los profesionales con mayor formación en Integración Sensorial, y realizan su intervención cuando la participación del niño en su vida diaria se ve afectada o no se desarrolla de la forma esperada para su edad. Analizarán al detalle el procesamiento sensorial de cada niño y realizarán el tratamiento enfocado a ayudarles a mejorar su participación, pudiendo adaptar actividades y el entorno teniendo en cuenta sus necesidades.


En neurobidea contamos con un equipo de terapeutas especializadas en el enfoque de Integración Sensorial. No dudes en contactar con nosotros si nos necesitas. Estaremos encantados de ayudarte.




Autoras:


María Porta

Loinaz Guridi


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