MOVIMIENTOY MARCHA
Debilidad de un lado del cuerpo, alteraciones del equilibrio, miedo a caerse, dificultad para caminar o subir escaleras.

Tras un ictus, la rehabilitación marca la diferencia. Trabajamos el movimiento, la cognición, el lenguaje y la autonomía con un equipo de neuropsicología, fisioterapia y terapia ocupacional coordinado para un mismo objetivo: volver a tu vida.
Un ictus cambia la vida de golpe, la de la persona y la de su familia. Tras el hospital empieza otra etapa: recuperar el movimiento, la cabeza y la autonomía para volver, en lo posible, a la vida de antes.
En Neurobidea lo abordamos con un equipo de neuropsicología, fisioterapia neurológica y terapia ocupacional que trabaja con los mismos objetivos: los tuyos.
Aproximadamente una de cada cuatro personas adultas tendrá un ictus a lo largo de su vida.
Movimiento, cognición y autonomía se trabajan de forma coordinada, no por separado.
La recuperación es más rápida en los primeros meses, pero con un tratamiento intensivo y bien orientado se sigue avanzando después.
Caminar por la calle, vestirte, cocinar, volver al trabajo: los objetivos se marcan en tu vida, no en la consulta.
Cada ictus es distinto: depende de la zona del cerebro afectada y de su extensión. Estas son las dificultades más habituales.
Debilidad de un lado del cuerpo, alteraciones del equilibrio, miedo a caerse, dificultad para caminar o subir escaleras.
Recuperar el uso del brazo y la mano afectados para coger, sujetar y manipular objetos en el día a día.
Atención, memoria, velocidad, planificación, negligencia de un lado del espacio o dificultades para hablar y comprender.
Vestirse, asearse, comer, cocinar, organizar la casa y, cuando es posible, volver a conducir o a trabajar.
Tristeza, ansiedad, irritabilidad o cansancio que no se va. Son frecuentes y también forman parte de la rehabilitación.
Cuéntanos qué ha pasado y en qué momento estás, y te orientamos sobre por dónde empezar.
Cuéntanos tu caso


En casos seleccionados, la estimulación transcraneal por corriente continua puede acompañar a la rehabilitación motora o del lenguaje tras un ictus. Cada vez hay más estudios que la respaldan, y siempre la usamos junto al tratamiento, nunca como algo aislado.
Conocer la tDCS →Cuanto antes, mejor, pero nunca es tarde. Estas son las situaciones más habituales y por dónde solemos empezar; en la primera consulta lo valoramos contigo.
Cuando esto pasa, no le pasa a una persona: le pasa a una familia.
La familia es parte activa del tratamiento. Es clave para ayudar, para entender lo que está pasando y para que lo que se trabaja aquí llegue a casa. Y lo es también en el dolor y en el duelo: para afrontar lo que os ha pasado a todos, es tan importante que el paciente esté bien como que lo esté su entorno.

Somos exigentes con esto y pedimos que haya una persona de referencia. Cuando la familia se desengancha, la recuperación se resiente mucho.
Os explicamos qué hacemos y por qué, y cómo llevarlo al día a día en casa.
Para cualquier duda, y también para llorar lo que haga falta. Con confianza y sin distancia.
Os diremos lo que sabemos y lo que no, sin vender humo.
Las consecuencias de una enfermedad o lesión neurológica rara vez afectan a una única área. Cognición, movimiento, autonomía, conducta y entorno interactúan continuamente.
Por eso, cuando el caso lo requiere, Neuropsicología, Fisioterapia y Terapia Ocupacional trabajan de forma coordinada, estableciendo objetivos compartidos y buscando que los avances conseguidos se traduzcan en más autonomía, participación y calidad de vida.
Y cuando hace falta una valoración neurológica, colaboramos con neurología: actualmente, con el Dr. Manuel Murie.
Trabajamos con lo que ha demostrado ser útil y te explicamos con claridad sus límites. Cada persona, cada ictus y cada momento son distintos, y así te lo contamos.
Por eso medimos al empezar, marcamos objetivos contigo y revisamos el plan periódicamente.
Cuanto antes, en cuanto tu médico lo considere adecuado. Muchas personas vienen justo después del alta hospitalaria o al terminar la rehabilitación del hospital, para seguir avanzando.
En muchos casos, sí. La mejoría es mayor en los primeros meses, pero los estudios muestran que con un tratamiento intensivo y bien orientado se puede seguir avanzando años después. En la valoración inicial te decimos con honestidad qué margen vemos.
No hace falta que lo sepas. En la primera consulta valoramos tu caso y te proponemos un plan, que puede incluir una, dos o las tres especialidades, coordinadas entre sí.
No es imprescindible, pero ayudan mucho. Trae los informes del hospital, de neurología y de la rehabilitación previa, si la has hecho.
Sí, cuando es útil y nos das tu consentimiento. Y cuando hace falta una valoración neurológica, colaboramos con neurología: actualmente, con el Dr. Manuel Murie.
Sí, y lo recomendamos. La familia es parte del tratamiento: le explicamos qué hacemos y cómo ayudar en casa, y también la acompañamos a ella.
Depende de las especialidades y de la frecuencia de las sesiones. Te lo explicamos siempre antes de empezar.
Cuéntanos qué ha pasado y en qué momento estás. Te respondemos y te explicamos los siguientes pasos.
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