NO ENCAJACON LO QUE VEIS
El informe describe a un niño que no reconocéis del todo en casa o en otras situaciones.

Cuando una evaluación previa del colegio o de otro centro os deja dudas. Reevaluamos con respeto a ese trabajo para confirmar la orientación, matizarla o ver si lo que pasa es otra cosa.
A veces una evaluación previa, del equipo de orientación del colegio o de otro centro, no termina de convencer: no encaja con lo que veis en casa, deja dudas o el plan no está funcionando. Una segunda opinión sirve para confirmar esa orientación, matizarla o descubrir si lo que pasa es otra cosa.
No venimos a quitar la razón a nadie. Partimos del trabajo y del criterio de esos profesionales, y muchas veces confirmamos lo que ya se vio. Eso también es valioso: os da seguridad para seguir adelante.
Leemos los informes previos y los tenemos en cuenta desde el principio.
Con el tiempo que cada caso necesita, en varias sesiones si hace falta.
Pruebas clínicas estandarizadas y de realidad virtual que no siempre están disponibles en otros contextos.
Escuchamos al niño, a la familia y, si lo deseáis, al colegio.
Estos son los motivos más habituales por los que las familias y los adultos nos piden una segunda opinión.
El informe describe a un niño que no reconocéis del todo en casa o en otras situaciones.
Se han puesto medidas o un tratamiento, pero pasa el tiempo y las cosas no mejoran.
Diferentes profesionales dicen cosas diferentes y no sabéis a qué ateneros.
TDAH, dislexia, dificultades de lenguaje, ansiedad o altas capacidades pueden parecerse. Afinar el diagnóstico cambia el plan.
Una evaluación de otro centro que deja dudas, o un diagnóstico que queréis confirmar antes de tomar decisiones.
Contadnos qué evaluación tenéis y qué dudas os deja. Os decimos si tiene sentido una segunda opinión.
Contadnos vuestro casoLo hacen nuestros neuropsicólogos, Ramón Fernández y Rocío Durán, con experiencia en evaluación infantil y de adultos.
Conoce al alumno en el aula y está orientada a lo que necesita para aprender: apoyos, adaptaciones y recursos. Es imprescindible y la tenemos siempre en cuenta.
Puede dedicar más tiempo a cada caso, usa baterías amplias y busca explicar por qué aparecen las dificultades y con qué se pueden confundir, para orientar el diagnóstico y el tratamiento.
Es decisión vuestra. Muchas veces conviene, porque la información se suma y el colegio puede ajustar los apoyos. Si queréis, nos coordinamos con ellos.
Solo si es necesario. Revisamos qué se hizo y cuándo, porque repetir algunas pruebas en poco tiempo puede alterar los resultados. Normalmente usamos pruebas distintas o complementarias.
Pasa a menudo, y es una buena noticia: confirma la orientación y os da tranquilidad para seguir con el plan.
Os lo explicamos con detalle y con respeto al trabajo previo, y os orientamos sobre los siguientes pasos y con quién conviene compartirlo.
Sí. Para evaluar a un menor necesitamos el consentimiento de ambos progenitores, también cuando están separados o divorciados, salvo que una resolución judicial diga otra cosa. Os lo pediremos por escrito antes de empezar. Si os cuesta poneros de acuerdo, contádnoslo en la consulta inicial y os explicamos cómo hacerlo.
No. También hacemos segundas opiniones en adultos, por ejemplo tras una evaluación de otro centro que deja dudas.
Los informes previos que tengáis, del colegio o de otros profesionales, y cualquier documento que creáis útil.
Depende de lo que haya que evaluar. Te lo explicamos siempre antes de empezar.
Contadnos qué evaluación tenéis y qué dudas os deja. Os respondemos y os explicamos los siguientes pasos.
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